10 alimentos probióticos naturales para incluir en tu alimentación

Los probióticos naturales son microorganismos vivos que podemos encontrar de manera natural en muchos alimentos sin necesidad de añadirlos artificialmente. La Organización Mundial de la Salud define los probióticos como “Microorganismos vivos que, cuando son suministrados en cantidades adecuadas, promueven beneficios en la salud del organismo”. Por tanto, los probióticos y sus beneficios inciden directamente sobre nuestra flora intestinal o microbiota.

¿Pero qué queremos decir con esto exactamente?

Nuestra microbiota está formada por un montón de bacterias vivas que se encargan de nuestra salud intestinal y evitan el desarrollo de enfermedades. Cuando tomamos alimentos con probióticos naturales estamos introduciendo directamente esos microorganismos vivos muy beneficiosos para nuestra salud. Nos ayudan a tener digestiones más ligeras, mejoran nuestro sistema inmunológico, ayudan a la desintoxicación de toxinas del cuerpo. En definitiva, nos ayudan a tener nuestro metabolismo equilibrado. ¡Son todo ventajas! Pero… ¿Dónde puedo encontrarlos?

¿Qué alimentos tienen probióticos? 

Como hemos adelantado al principio del post, hay una gran diferencia entre los probióticos naturales, inherentes a los alimentos, y aquellos que se añaden artificialmente como es el caso de los suplementos nutricionales. Los alimentos probióticos naturales han pasado un proceso de fermentación natural previo y probablemente ya consumas diariamente alguno de estos alimentos sin saberlo.

Hemos seleccionado algunos de ellos para que puedas introducirlos en tu día a día y empezar a notar sus beneficios y propiedades.

Alimentos probióticos naturales:

 
1. Yogurt


Goza de popularidad dentro del mundo de los alimentos probióticos y es uno de los más consumidos. Pero cuidado, ¡No todos valen! Es importante que contenga probióticos vivos, es decir, que sea natural y no haya sido pasteurizado (ya que las bacterias y microorganismos no sobreviven). Como puntualización, la leche de cabra y oveja son más ricas en probióticos que la de vaca. Todo esta información podemos encontrarla en el etiquetado.

 

2. Kombucha


Esa bebida todavía desconocida para muchos pero que cuenta con una tradición milenaria. La kombucha es una bebida probiótica elaborada a base de té fermentado por una colonia de microorganismos llamada scoby. Cuenta la leyenda que ya los samuráis tomaban un té especial antes de sus batallas para que les diera energía. ¡Por eso la llaman el elixir de la vida!

Es la bebida con mayor crecimiento de la historia, y la verdad que ya era hora que alguien trajera una kombucha premium a España. Komvida es una kombucha natural sin pasteurizar, sin gas, ni azúcar añadido y embotellada en vidrio. No tiene gluten y es vegana ¡Además es tan versátil que podemos encontrarla en muchos sabores!

 

3. Aceitunas y encurtidos


Estoy segura de que a muchas personas les sorprenderá. Y sí, cuando tomamos aceitunas, pepinillos y demás encurtidos estamos ingiriendo levaduras y bacterias vivas que nacen en el proceso de fermentación de estos vegetales.

 

4. El queso crudo


Los amantes del queso están de suerte. El queso elaborado con leche cruda (importante que no haya sido pasteurizada) es una fuente de probióticos vivos. Se aplica la misma regla que para el yogurt, el queso de cabra y de oveja tienen mayores beneficios probióticos que el de vaca.

 

5. Tempeh


Como su nombre exótico ya nos hace sospechar, tiene su origen en indonesia. Es alimento probiótico procedente de la fermentación de la soja. Goza de gran versatilidad ya que puede comerse crudo en ensaladas, salteado u horneado. Además es perfecto para dietas veganas como sustitutivo de la carne.

 

6. Chucrut


Es uno de los alimentos probióticos más conocidos, se elabora fermentando repollo o col blanca. Es típico de las regiones centro-europeas como Alemania. Su sabor es ácido e intenso y tiene una textura muy crunchy. Es importante (como el resto de estos alimentos) que no haya sido pasteurizado para poder beneficiarnos del chute de bacterias beneficiosas que nos proporciona.

 

7. Kéfir


Probablemente te suene, y mucho, y es que es otro de los grandes conocidos dentro del mundo de los probióticos. Es un producto lácteo fermentado por una combinación de bacterias y levaduras. Tiene origen en Rusia y Turquía.

El más extendido es el kéfir de leche, se elabora añadiendo los granos de kéfir a la leche. Es muy similar al yogurt  pero con una elaboración más sencilla y una mayor variedad de microorganismos.

 

8. Kimchi


Al igual que el chucrut, se elabora a través de la fermentación de vegetales, principalmente la fermentación de col. El Kimchi es la comida típica de Corea, se toma habitualmente como acompañamiento en las comidas.

Su sabor picante, debido al ajo y el pimiento que le se añade, es lo que le diferencia del chucrut. Ambos pueden incluirse en sopas y son perfectos como acompañamiento de carnes y pescados.

 

9. Miso


La gastronomía japonesa está repleta de alimentos probióticos naturales. Uno de ellos es la sopa de miso, de sobra conocida por los amantes de la comida asiática. Pero ¿Qué es el miso exactamente?

El miso es una especie de pasta fermentada de soja, sal y koji (arroz con un hongo que hace la magia de la fermentación) originario de China.Tiene una textura densa y cremosa, con un sabor a carne (debido a la cantidad de proteínas que tiene) y un olor parecido al café.

El truco es añadir un poco de esa pasta de miso en la sopa para beneficiarnos de sus propiedades probióticas. Es muy importante que la sopa no llegue a hervir para la supervivencia de los microorganismos probióticos vivos.

 

10. Microalgas


Son una fuente de nutrientes y probióticos. Algunos ejemplos de estas algas son la espirulina, chorella o el alga kombu, muy típica en la dieta japonesa. Se puede encontrar en polvo o deshidratada para reconstruir con agua.

Para introducirlas en nuestra alimentación se pueden añadir en sopas, caldos o ensaladas. ¡En polvo son perfectas para hacer smoothies verdes!

 

Todos estos alimentos probióticos naturales son perfectos para incluir en tu dieta pero te diremos que también deberás tomar prebióticos para que estos alimentos mencionado sean realmente efectivos.

¿Qué son los alimentos prebióticos?

Así para que nos entendamos, son el alimento de los probióticos. Son sustancias , en su mayoría hidratos de carbono, que nuestro intestino no puede digerir, pero que tienen un efecto beneficioso en nuestra flora intestinal ya que favorecen la proliferación de esas bacterias en nuestro organismo.

 

Como se suele decir, ¡Información es poder! Si te ha gustado el post y quieres compartirlo o dejarnos un comentario ¡Estaremos encantados!

¡Nos vemos en el siguiente!